01 / CÓMO FUNCIONAPaso 1. Entender el proceso
Empezamos por una conversación sobre una tarea concreta, no por una lista de funciones. Queremos saber cómo entra hoy una solicitud, quién la atiende, qué sistemas consulta, cuánto tarda y dónde se atora. Revisamos ejemplos reales que tu equipo elija compartir, incluidas las excepciones, porque ahí suele estar la mayor parte del trabajo invisible.
El resultado de este paso es un caso de uso acotado: qué solicitudes entran en el alcance, cuáles no, y cómo sabremos si el cambio mejoró algo. Sin esa situación inicial documentada, cualquier mejora posterior sería una opinión.
- Quién participa: la persona responsable del proceso y quien lo ejecuta a diario.
- Qué recibes: un resumen del proceso actual, el alcance propuesto y la medida de éxito acordada.
- Qué necesitamos de ti: ejemplos representativos y acceso a quien administra tus sistemas.
02 / CÓMO FUNCIONAPaso 2. Diseñar el agente y sus límites
Con el caso de uso definido, diseñamos la conversación y las acciones. Definimos qué información puede consultar el agente, qué acciones puede ejecutar por sí mismo, cuáles necesitan la aprobación de una persona y cuándo debe pasar el caso a alguien de tu equipo con todo el contexto para que el cliente no repita su historia.
Este es el momento de decidir el tono, los canales (por ejemplo, mensajería, voz o web según el proyecto) y las reglas de negocio que no se negocian: horarios, políticas, montos o condiciones que solo una persona puede modificar. También se decide qué sistemas se conectan y con qué permisos. Cada conexión se valida contra el proveedor, su plan y sus límites reales.
- Quién participa: responsable del proceso, responsable técnico de cada sistema y quien aprobará las excepciones.
- Qué recibes: una propuesta con alcance, responsabilidades, dependencias y criterios de aceptación.
- Qué necesitamos de ti: las reglas del negocio por escrito y una decisión sobre qué debe aprobar siempre una persona.
03 / CÓMO FUNCIONAPaso 3. Probar con tu equipo antes de salir
Antes de que un cliente real hable con el agente, tu equipo lo prueba. Preparamos escenarios con el camino esperado y con lo incómodo: datos faltantes, solicitudes ambiguas, duplicados, cambios de opinión a mitad de la conversación y fallas de los sistemas externos. Evaluamos por separado la calidad de la respuesta y el resultado de la acción, porque un agente puede contestar con amabilidad y aun así registrar mal una cita.
Los hallazgos se convierten en ajustes y, cuando corresponde, en decisiones de alcance. Nada se da por aceptado hasta que los criterios acordados en el paso anterior se cumplen con ejemplos que tu equipo reconoce como suyos.
- Quién participa: las personas que hoy hacen el trabajo, porque conocen los casos difíciles.
- Qué recibes: un registro de pruebas con lo que funcionó, lo que se corrigió y lo que queda fuera del alcance.
- Qué necesitamos de ti: tiempo de revisión de tu equipo y datos de prueba que no expongan información innecesaria.
04 / CÓMO FUNCIONAPaso 4. Operar con supervisión humana
La salida a producción se acuerda con responsables, horarios de revisión y una forma de volver al proceso anterior si algo no sale como se esperaba. Durante las primeras semanas conviene revisar conversaciones con frecuencia y ampliar el alcance solo con evidencia: tiempo hasta la resolución, casos que requirieron a una persona, correcciones necesarias y carga operativa comparada con la situación inicial.
Las personas conservan el criterio. El agente escala cuando falta información, cuando una solicitud excede su alcance o cuando un sistema externo responde de forma incierta. Qué se registra, quién puede ver esos registros y por cuánto tiempo se conservan se define por proyecto en la propuesta.
- Quién participa: un responsable de operación por parte de tu empresa y nuestro equipo de seguimiento.
- Qué recibes: revisiones periódicas de calidad y una lista priorizada de mejoras.
- Qué necesitamos de ti: atender los casos escalados y avisarnos de cambios en políticas o sistemas.
05 / CÓMO FUNCIONALo que este proceso no promete
No fijamos plazos genéricos ni prometemos resultados antes de conocer tu operación: los tiempos dependen del número de procesos, los sistemas involucrados, los accesos disponibles y las revisiones internas de tu organización. Tampoco afirmamos que un agente sustituya a tu equipo; el objetivo es liberar tiempo de tareas repetitivas para que las personas se ocupen de lo que requiere criterio.
Si después del primer paso concluimos que tu caso no necesita un agente, te lo diremos. A veces una regla en el sistema que ya tienes o un ajuste de proceso resuelve más que una nueva herramienta.